miércoles, 20 de noviembre de 2013

CLAUSURA DEL AÑO DE LA FE

Este domingo, 24 de noviembre, solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, se clausura del Año de la fe. La vicaria general ha enviado a todas las parroquias un guión litúrgico para celebrar una eucaristía en cada comunidad para realizar esta clausura. Además, el Obispo presidirá ese día a las 17 horas la clausura diocesana en la Sede Catedralicia de La Laguna. 

En la isla de La Gomera, habrá un encuentro insular en Hermigua, coincidiendo con la presencia de la imagen de la Virgen de Guadalupe en dicha localidad. El vicario general, Antonio Pérez preside la eucaristía con la que los gomeros darán por terminado el Año de la fe.

Igualmente, el Año se clausura en la isla de El Hierro con una celebración insular que preside a mediodía del domingo 24 el arcipreste en el santuario insular de la Virgen de Los Reyes

 El arzobispo Fisichella destacó en el momento de su convocatoria que el Papa “Benedicto XVI, en su carta apostólica 'Porta Fidei' hablaba de la exigencia de volver a descubrir el camino de la fe para resaltar cada vez más la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo. A la luz de este pensamiento (...) ha convocado un 'Año de la Fe' que comenzará en coincidencia con dos aniversarios: el quincuagésimo de la apertura del Concilio Vaticano II (1962) y el vigésimo de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica (1992) ...

Recordemos, a fin de poder evaluar lo propuesto y experimentado personal y comunitariamente, que como indicó el prelado Fisichella, el Año de la fe se proponía, ante todo, sostener la fe de tantos creyentes que, en medio de la fatiga cotidiana, no cesan de confiar, con convicción y valentía ,su existencia al Señor Jesús. Su testimonio, que no es noticia (...) es el que permite a la Iglesia presentarse al mundo de hoy, como en pasado, con la fuerza de la fe y con el entusiasmo de los sencillos”. Por otra parte, este Año “ se inserta en un contexto más amplio, caracterizado por una crisis generalizada que atañe también a la fe (...)La crisis de fe es la expresión dramática de una crisis antropológica que ha dejado al ser humano abandonado a sí mismo (...) Es necesario ir más allá de la pobreza espiritual en que se encuentran muchos contemporáneos, que ya no perciben la ausencia de Dios en su vida, como una carencia que debe ser colmada. 

El Año de la fe quiere ser un camino que la comunidad cristiana brinda a los que viven con nostalgia de Dios y con el deseo de encontrarlo de nuevo”. Así, el programa toca “la vida diaria de cada creyente y la pastoral ordinaria de la comunidad cristiana para que se vuelva a encontrar el espíritu misionero necesario para dar vida a la nueva evangelización”. En este ámbito, el arzobispo anunció que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha aprobado el formulario de una Misa especial 'Para la Nueva Evangelización'. “Es un signo para que en este año (...) se de la primacía a la oración y especialmente a la Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana”.